Capítulo 3

Prolongar el legado de la paz

Un camino para la paz

El 30 de octubre, 150 hombres y mujeres sirios se reunieron en el Palacio de las Naciones para poner en macha un Comité constitucional dirigido por Siria, que Siria considere propio y que sea creíble, equilibrado e inclusivo, facilitado por el Enviado Especial del Secretario General para Siria, Geir O. Pedersen.

El Comité Constitucional reunió a los sirios en una sala – dentro del proceso político oficial encomendado por el Consejo de Seguridad – para celebrar las primeras conversaciones cara a cara en años.

Se reunieron 50 miembros designados por el Gobierno de la República Árabe Siria, 50 miembros designados por la Comisión de Negociación de la oposición de Siria y 50 activistas y expertos de la sociedad civil y otras personas independientes.

El Comité Constitucional tiene un mandato claro: elaborar y redactar para su aprobación popular, una reforma constitucional como aportación a la solución política en Siria y en aplicación de la resolución 2254 (2015) del Consejo de Seguridad.

El Comité Constitucional supone una oportunidad para realizar un esfuerzo político que permita superar casi nueve años de conflicto mortífero y trazar un camino para todos los sirios.

Forest Whitaker

Actor, Enviado Especial de la UNESCO para la Paz y la Reconciliación, fundador de la Iniciativa Whitaker para la Paz y el Desarrollo
«Hay 408 millones de personas de 15 a 29 años en zonas de conflicto… Si quieres tener algún efecto en el conflicto, tienes que utilizar la fuente de motivación y movimiento que es la juventud».
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Reuniones por la paz en Ginebra

© UN Photo - Jean-Marc Ferré

Ginebra se enorgullece de su largo historial como centro diplomático, con una representación casi universal de los Estados. Con sus 37 organizaciones internacionales, y con una sólida comunidad de organizaciones no gubernamentales y de instituciones académicas de investigación de renombre, Ginebra merece sin duda su fama de Capital de la paz.

El objetivo fundamental de la Semana de la Paz de Ginebra consiste en reunir a todas estas organizaciones, instituciones y personas para que compartan experiencias y trabajen para encontrar soluciones sostenibles para la paz, los derechos y el bienestar en todo el mundo.

Este año se celebraron 35 eventos en el Palacio de las Naciones durante la sexta Semana de la Paz de Ginebra, y otras muchas actividades tuvieron lugar en la cercana Maison de la Paix.

El 21 de septiembre se celebraron las Conversaciones de Paz de Ginebra sobre las complejas y delicadas dimensiones de la consolidación de la paz y de la solución de conflictos.

Este evento conmemora el Día Internacional de la Paz con el que se pretende reforzar los ideales de la paz dentro y entre todas las naciones y todos los pueblos.

La Semana de la Paz de Ginebra se ha venido organizando en colaboración con la Plataforma de Ginebra para la Consolidación de la Paz y con Interpeace desde su nacimiento en 2014.

Tecnologías digitales y labor de mediación

© UN Photo - Adam Kane

Las tecnologías digitales inciden en todos los aspectos de la sociedad y pueden aportar importantes beneficios y oportunidades a la labor de mediación, tradicionalmente realizada por el ser humano. Con una mejor comprensión de las oportunidades y los retos, los mediadores podrán aprovechar mejor las herramientas digitales a la hora de intentar resolver conflictos de forma pacífica.

En 2019, la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra respaldó una serie de actividades relacionadas con el uso de las tecnologías digitales y la mediación para la solución de conflictos armados. El Departamento de Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz y el Centro para el Diálogo Humanitario presentaron en abril la Caja de herramientas sobre tecnologías digitales y mediación en conflictos armados.

La Iniciativa de Mediación Cibernética, un ejercicio de colaboración entre el Departamento de Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz, el Centro para el Diálogo Humanitario, DiploFoundation y swisspeace, siguió estudiando la forma en que las tecnologías digitales están repercutiendo sobre la labor de los mediadores.

En noviembre, la Iniciativa acogió una conferencia en Ginebra para examinar los posibles usos de las tecnologías digitales para la prevención y la solución de conflictos violentos.

Pabellón del Desarme

© UN Archives Geneva

© UN Archives Geneva

A lo largo de su extraordinaria existencia, el Pabellón del Desarme ha desempeñado a veces un papel importante en el fortalecimiento del multilateralismo. Se construyó como anexo al Palacio Wilson en 1932, para albergar la Conferencia Mundial de Desarme de 1932-1934, el primer gran esfuerzo mundial para lograr el desarme.

Participaron en la conferencia más de 60 gobiernos, así como muchos Estados no miembros, como los Estados Unidos de América y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Además, representantes de la sociedad civil, feministas y pacifistas presentaron peticiones que contenían más de seis millones de firmas a favor del desarme.

A pesar de los ambiciosos objetivos de la conferencia, el ambiente político cada vez más tenso de la época impidió a los Estados Miembros alcanzar un acuerdo. Después de que Alemania se retirara, la conferencia se suspendió en 1934.

Aunque la conferencia no condujo finalmente al desarme, el proceso y los debates contribuyeron a la fundación de su sucesor, la Comisión de Desarme, en 1952, así como de la Oficina de Asuntos de Desarme de las Naciones Unidas.

El propio pabellón, situado a orillas del lago Lemán y con vistas a las lejanas cumbres del Mont Blanc y los Alpes franceses, sufrió una serie de cambios a lo largo de los años antes de desaparecer para siempre en un incendio en 1987.

El proyecto 100Elles* sobre cuestiones de género y de igualdad da visibilidad al papel de 100 mujeres, personas con orientaciones o identidades de género marginadas y personas intersexuales, que han hecho aportaciones positivas para Ginebra. El proyecto lo organiza l’Escouade, una organización feminista con sede en Ginebra, en colaboración con la Ciudad de Ginebra.

Mary McGeachy

1901-1991, diplomática de la Administración de Socorro y Rehabilitación de las Naciones Unidas

©Photo: Library and Archives Canada/Mary Agnes Craig McGeachy/PA-212297

Mary McGeachy: diplomática de la Administración de Socorro y Rehabilitación de las Naciones Unidas

Mary McGeachy (1901-1991) tuvo una distinguida trayectoria profesional como funcionaria internacional que comenzó en la Sociedad de las Naciones y que culminaría con la ocupación del cargo de Directora en la Administración de Socorro y Rehabilitación de las Naciones Unidas.

La Sra. McGeachy llegó a Ginebra desde Canadá en 1927, y tan solo en un año consiguió hacer realidad su sueño de ingresar en la Sociedad de las Naciones, donde comenzó a trabajar en comunicaciones. A principios de la Segunda Guerra Mundial, junto con varios colegas, atravesó Europa y escapó a los Estados Unidos de América. A su llegada, la nombraron Primera Secretaria en la Embajada Británica en Washington, D.C. En 1942 se convirtió en la primera mujer en recibir el estatus diplomático británico, aunque ese nombramiento se le concedió sólo de forma temporal, a diferencia de sus homólogos masculinos.

Después de la guerra, fue seleccionada para ocupar el cargo de Directora del Departamento de protección social de la Administración de Socorro y Rehabilitación de las Naciones Unidas, desde donde ayudaría a organizar la reconstrucción de Europa en la posguerra. A pesar de ser considerada como una persona molesta por ser definida como feminista, acabó siendo Presidenta del Consejo Internacional de Mujeres, cargo que ocupó entre 1963 y 1973.

Escanee el código QR para obtener más información sobre algunas de las mujeres que ayudaron a desarrollar y fortalecer la cooperación internacional en Ginebra.

Mujeres, desarme, no proliferación y control de armamentos

© UN Photo - Jean Marc Ferre

«Las mujeres», señaló la Directora General de las Naciones Unidas en Ginebra, Tatiana Valovaya, «pueden aportar un punto de vista y una experiencia diferentes a los debates sobre desarme».

Las mujeres siempre han desempeñado un papel importante en la búsqueda y el fomento del desarme mundial. A pesar de la participación activa de delegadas y de la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad en los preparativos de la primera Conferencia Mundial de Desarme, celebrada en 1932, las mujeres han estado en gran medida infrarrepresentadas en las actividades para el desarme mundial.

En su Agenda para el Desarme de 2018, el Secretario General de las Naciones Unidas expresó su preocupación por la continua infrarepresentación de la mujer en las negociaciones sobre desarme y pidió que la mujer participara plenamente y en condiciones de igualdad en todos los procesos de toma de decisiones relacionados con el desarme y la seguridad internacional. Esto es particularmente pertinente, ya que las mujeres se ven afectadas de forma desproporcionada por las armas de destrucción masiva, las armas pequeñas y ligeras y las minas terrestres.

La Conferencia de Desarme es el único foro multilateral de negociación de desarme de toda la comunidad internacional. Con sus 65 Estados miembros, proporciona una plataforma para celebrar debates y negociaciones complejos – sobre el desarme y la no proliferación nucleares, la prevención de la carrera de armamentos en el espacio ultraterrestre y otras cuestiones que contribuyen a la paz y la seguridad mundiales.

En 2019, Tatiana Valovaya fue nombrada Directora General de la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra y Secretaria General de la Conferencia de Desarme. Los nombramientos de Nakamitsu Izumi como Secretaria General Adjunta y Alta Representante para Asuntos de Desarme, Anja Kaspersen como Directora de la Oficina de Asuntos de Desarme de las Naciones Unidas y Renata Dwan como Directora del Instituto de las Naciones Unidas de Investigación sobre el Desarme, reafirman el compromiso del Secretario General de las Naciones Unidas por lograr la paridad de género en los puestos de alto nivel y de dirección, de conformidad con la Estrategia de todo el sistema sobre la paridad de género.

En su primer discurso ante la Conferencia, la Sra. Valovaya reafirmó su compromiso inquebrantable de apoyar la función decisiva del desarme y señaló la «necesidad más grande que nunca de que la Conferencia de Desarme logre dar respuestas colectivas a los actuales desafíos mundiales para la paz y la seguridad». Como primera mujer en ocupar el más alto cargo de dirección de la Conferencia de Desarme, también destacó la necesidad de un mayor equilibrio entre los géneros en materia de desarme, no proliferación y control de armamentos.

Si bien estos nombramientos indican que el entorno es cada vez más propicio para la participación de las mujeres, éstas siguen estando muy poco representadas en las reuniones de desarme de las Naciones Unidas. Sigue siendo fundamental reconocer la valiosa contribución que las mujeres pueden aportar a la paz y la seguridad mundiales, y fomentar la participación de la mujer en los procesos de toma de decisiones en materia de desarme, no proliferación y control de armamentos.

De izquierda a derecha: Renata Dwan, Nakamitsu Izumi, Tatiana Valovaya, Anja Kaspersen y Radha Day (Foto ONU: Jean-Marc Ferré)

Ver a Mary Woolley, la única delegada de los Estados Unidos de América en la Conferencia Mundial de Desarme de la Sociedad de Naciones de 1932-1934.

Restringir el uso de armas que causen lesiones excesivas o sufrimientos innecesarios

© UN Photo - Nadejda Mecheva

Los conflictos siguen librándose con toda una serie de armas convencionales que tienen impactos devastadores para los civiles. La Convención sobre Ciertas Armas Convencionales y sus protocolos tienen como objetivo prohibir o restringir el uso de armas que causen lesiones excesivas o sufrimientos innecesarios a los combatientes o que afecten a los civiles de forma indiscriminada.

La Convención es un instrumento jurídico dinámico que permite desarrollar y codificar progresivamente las normas pertinentes del derecho internacional humanitario. Se valora la capacidad que tiene la Convención de responder de forma creíble y responsable a los avances en tecnologías armamentísticas, ya que ésta siempre intenta hallar un equilibrio entre las necesidades militares y las consideraciones humanitarias.

La Convención, mecanismo para la promoción de normas internacionales sobre el desarrollo y la utilización de las armas convencionales, aborda los problemas emergentes y brinda la posibilidad de negociar nuevos protocolos. La Convención tiene actualmente cinco Protocolos y está estructurada específicamente para garantizar una posterior flexibilidad.

En 2019 se celebraron en Ginebra las conferencias anuales sobre el Protocolo II Enmendado y el Protocolo V, ambas precedidas por reuniones de expertos.

El Protocolo II Enmendado es una parte fundamental de la respuesta de la comunidad internacional ante el daño causado por las minas, las armas trampa y otros artefactos. La reunión de expertos de 2019 centró sus debates en los artefactos explosivos improvisados, incluida la forma de proteger a los civiles mediante la educación sobre riesgos.

El Protocolo V, relativo a los restos explosivos de guerra, es el primer acuerdo multilateral que aborda uno de los principales peligros a los que se enfrentan las poblaciones civiles tras los conflictos armados. La remoción de restos explosivos de guerra en entornos urbanos, la recopilación de datos y la gestión de la información, así como la cooperación y la prestación de asistencia a las víctimas, fueron las principales cuestiones abordadas en la reunión de expertos de este año sobre el Protocolo V.

Contribución de la ciencia y la tecnología a los esfuerzos de desarme

Fotos enviadas por los participantes

Los avances en la ciencia y la tecnología hacen que las ambiciones de los Objetivos de Desarrollo Sostenible estén cada vez más al alcance. Esto es especialmente cierto por lo que respecta a los avances en campos como la producción de energía, la biomedicina, la agricultura y la electrónica. Novedades que eran impensables hace sólo unos años, como la ingeniería genética y la inteligencia artificial autónoma, están ahora a la vanguardia de las capacidades actuales. Además de sus beneficios, estas tecnologías también podrían plantear riesgos si se utilizan con fines malintencionados.

La Oficina de Asuntos de Desarme de las Naciones Unidas ha creado amplias redes de colaboración que permitan entender mejor los avances científicos y tecnológicos y sus posibles repercusiones para las actividades de desarme y no proliferación.

Los avances tecnológicos y científicos obligan a replantearse constantemente la forma en la que se entienden y se aplican los instrumentos de control de armamentos establecidos. Se ha hecho hincapié en el desarrollo de una cultura responsable para el uso de la ciencia y la tecnología, y en la sensibilización sobre el papel que desempeñan en la paz y la seguridad mundiales.

Jóvenes científicos debaten de los usos pacíficos de las ciencias de la vida

Fotos enviadas por los participantes

Los rápidos avances de la ciencia y la tecnología han hecho que la posibilidad de diseñar un arma biológica y de llevar a cabo un ataque biológico sea cada vez más real. Conceptos tales como la bioseguridad y la biocustodia, y los usos responsables de las biociencias y las biotecnologías, han adquirido una importancia creciente.

El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, reconoció que la juventud es «una fuerza enorme para lograr el cambio en el mundo», para afianzar nuestro futuro común.

A raíz de este llamamiento a la acción, la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra invitó a 20 jóvenes científicos de 14 países del Sur global a participar en una conferencia para crear una red y debatir sobre la utilización pacífica y responsable de las ciencias de la vida y las biotecnologías. Esto también proporcionó a los jóvenes científicos una oportunidad única de reunirse con delegados y expertos que trabajan en la Convención sobre las Armas Biológicas, durante la reunión anual de expertos de la Convención que también se celebraba en el Palacio de las Naciones.

Los jóvenes científicos se comprometieron a sensibilizar a la opinión pública sobre los avances de la biociencia y la biotecnología. Aprendieron nuevas cosas sobre los procesos de trabajo de la Convención de Armas Biológicas. En un ejercicio simulado, ejercieron la «diplomacia científica» como respuesta a un brote de una enfermedad infecciosa.

En consonancia con el Agenda del Secretario General para el Desarme, los científicos también se comprometieron a actuar como agentes de cambio en sus países y a capitalizar el poder de los jóvenes científicos de todo el mundo.

La repercusión de la ciencia y la tecnología sobre la Convención sobre las Armas Biológicas

© UN Photo - Adam Kane

La Convención sobre las Armas Biológicas, de 1972, es el único baluarte que tenemos contra el uso deliberado de una enfermedad como arma. Prohíbe eficazmente el desarrollo, la producción, la adquisición, la transferencia y el uso de las armas biológicas. 183 Estados de todas las regiones del mundo se han adherido a la Convención, elevándola al rango de norma cuasi universal contra las armas biológicas.

En 2019, casi 400 científicos, expertos, diplomáticos de unos 100 países y representantes de organizaciones internacionales y de la sociedad civil se reunieron en la sede de las Naciones Unidas en Ginebra para participar en un foro de debates técnicos, compartir información y crear nuevas alianzas.

Se celebraron amplios debates en los que se examinaron temas concretos, entre los que figuraban la asistencia y la cooperación internacionales y las estrategias para fortalecer la Convención y su aplicación en el plano nacional. La convergencia entre la biología y la inteligencia artificial, y los efectos de las armas biológicas en función del género fueron algunas de las cuestiones que se plantearon por primera vez.

La Oficina de Asuntos de Desarme de las Naciones Unidas destacó en 2019 tres temas para fortalecer la Convención: la mejora de la respuesta y la preparación ante posibles actos deliberados, la salvaguardia de los usos pacíficos de la biología y el formento de la capacidad para examinar los avances científicos y tecnológicos.

Adama Dieng

Asesor Especial del Secretario General para la Prevención del Genocidio.

«Fomentar una sociedad inclusiva es clave si se quieren prevenir los crímenes atroces. Las grandes masacres comienzan con pequeñas acciones y palabras».

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Tecnologías emergentes y derecho internacional humanitario

Los avances tecnológicos en ámbitos como la inteligencia artificial pueden aportar importantes beneficios sociales y económicos a numerosos sectores. A pesar de los posibles beneficios, existe una creciente preocupación por garantizar el cumplimiento del derecho internacional humanitario en relación con el desarrollo y la posible utilización de sistemas de armas autónomos.

La Agenda del Secretario General para el Desarme se compromete a respaldar los esfuerzos de los Estados para elaborar medidas que garanticen el control humano del uso de la fuerza.

En 2016, la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales estableció un Grupo de Expertos Gubernamentales sobre Tecnologías Emergentes en el Ámbito de los Sistemas de Armas Autónomos Letales, que también ha contado con la participación activa de la sociedad civil y del mundo académico. El Grupo se reunió dos veces en 2019 para examinar, entre otras cosas, los posibles retos para el derecho internacional humanitario, las principales características de los sistemas de armas autónomos, la interacción entre el ser humano y la máquina y las posibles aplicaciones militares. El Grupo aprobó 11 principios rectores para las futuras deliberaciones y afirmó la pertinencia del derecho internacional humanitario.

11 principios rectores:

  1. El derecho internacional humanitario sigue aplicándose plenamente a todos los sistemas de armas, incluido el posible desarrollo y uso de sistemas de armas autónomos letales;
  2. El ser humano debe mantener la responsabilidad por las decisiones que se adopten sobre el uso de los sistemas de armas, ya que la obligación de rendir cuentas no puede transferirse a las máquinas. Esta consideración debería tenerse en cuenta durante todo el ciclo de vida del sistema de armas;
  3. La interacción entre el ser humano y la máquina, que puede adoptar diversas formas y puede tener lugar en distintas etapas del ciclo de vida de un arma, debe garantizar que el posible uso de los sistemas de armas basados en tecnologías emergentes en el ámbito de los sistemas de armas autónomas letales sea compatible con el derecho internacional aplicable, en particular al derecho internacional humanitario. Al determinar la calidad y el alcance de la interacción entre el ser humano y la máquina, deben tenerse en cuenta una serie de factores, incluido el contexto operacional, y las características y capacidades del sistema de armas en su conjunto.
  4. La rendición de cuentas por el desarrollo, despliegue y empleo de nuevos sistemas de armas en el marco de la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales debe garantizarse conforme al derecho internacional aplicable, en particular haciendo que estos sistemas funcionen dentro de una cadena responsable de mando y control humano;
  5. De conformidad con las obligaciones que incumben a los Estados en virtud del derecho internacional, cuando se estudie, desarrolle, adquiera o adopte una nueva arma, o un nuevo medio o método de guerra, habrá que determinar si su empleo, en ciertas condiciones o en todas las circunstancias, estaría prohibido por el derecho internacional;
  6. Al desarrollar o adquirir nuevos sistemas de armas basados en tecnologías emergentes en el ámbito de los sistemas de armas autónomos letales, deberían tenerse en cuenta la seguridad física, las salvaguardias no físicas adecuadas (incluida la ciberseguridad contra la piratería informática o la falsificación de datos), el riesgo de adquisición por grupos terroristas y el riesgo de proliferación;
  7. Las evaluaciones de riesgos y las medidas de mitigación deberían formar parte del ciclo de diseño, desarrollo, ensayo y despliegue de tecnologías emergentes en cualquier sistema de armas;
  8. Debería considerarse la posibilidad de utilizar las tecnologías emergentes en el ámbito de los sistemas de armas autónomos letales para garantizar el cumplimiento del derecho internacional humanitario y otras obligaciones jurídicas internacionales aplicables;
  9. Al elaborar posibles medidas de política, no se deberían antropomorfizar las tecnologías emergentes en el ámbito de los sistemas de armas autónomos letales;
  10. Los debates y las posibles medidas de política que se adopten en el contexto de la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales no deberían obstaculizar el progreso ni el acceso a los usos pacíficos de las tecnologías autónomas inteligentes;
  11. La Convención sobre Ciertas Armas Convencionales ofrece un marco apropiado para abordar la cuestión de las tecnologías emergentes en el ámbito de los sistemas de armas autónomos letales en el contexto de los objetivos y propósitos de la Convención, que trata de lograr un equilibrio entre las necesidades militares y las consideraciones humanitarias.